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domingo, 1 de junio de 2014

De retiros y retiradas



La Licenciada Susana Avella nos deja una nueva columna sobre psicología deportiva. Qué pasa por la cabeza de un deportista al retirarse? Averigualo acá…

"Estoy listo, creo que es hora de irse a hacer otra cosa con mi vida más que pasar cuatro horas al día en una piscina", dijo Phelps en entrevista con el Diario francés L'Equipe.
El reciente anuncio de Michael Phelps (27 años) que se retira de la actividad deportiva después de haber ganado 4 medallas de oro y 2 de plata en las recientes Olimpíadas de Londres, nos sirve para reflexionar en un tema tan espinoso como es el retiro del deportista.

Existen dos modos en que el deportista concluye su carrera. La menos frecuente es cuando el atleta es quién decide cuándo y por qué retirarse, dando por finalizada esta etapa por su propia elección. Los motivos pueden ser variados:

-  porque considera que cumplió con sus objetivos, como es el caso de Phelps (1): “Logré todo lo que me propuse, ¿para qué seguir?”, “Terminé mi carrera como quería”
- porque nota una merma en su rendimiento, como lo manifestó Andy Roddick (2) al anunciar su retiro en el US Open: “Desde Wimbledon y cuando jugué la primera ronda aquí me di cuenta de que mi nivel ya no es el mejor y, por lo tanto, es el momento del adiós".
-  porque ha perdido su motivación para entrenar, "Hay otras cosas que quiero hacer en mi vida en lugar de quedarme todo el día viendo una línea negra" (Michael Phelps, acerca de su retiro)
-  porque aparecen nuevas demandas en el orden familiar. Tal parece ser el caso de Luciana Aymar (3) quien declaró: “Es difícil dar un paso al costado. Creo que al margen de lo demás, sólo la maternidad va a ser lo que me va a indicar que “hasta acá llegué”
- porque aparecen nuevos compromisos laborales cuando el deporte no es rentado.
En todos estos casos hay una previsión por parte del deportista, un imaginarse el mañana y pensar en qué va a ocupar el tiempo cuando deje de entrenar y competir.

Otro modo del retiro es cuando el deportista es “retirado”, no es él quién decide. Los motivos pueden ser porque ya no juega como antaño y deja de ser atractivo para futuros contratos, o  por una lesión que lo priva de la posibilidad de la práctica deportiva. Tal fue el caso de Luis Zubeldía, actual entrenador de Racing que vio truncarse su carrera futbolística a los 23 años, a raíz de una lesión en su rodilla.
En esta versión del retiro predomina el factor sorpresa, lo inesperado de la situación. El deportista es pasivo en la decisión de seguir en actividad.

¿Cuál es la labor del psicólogo deportivo respecto del retiro?
La labor es eminentemente preventiva, de preparar al deportista para evitar un riesgo cuando culmine su ciclo deportivo. Dicha culminación lo enfrentará a la pérdida de una identidad que ha forjado a lo largo de muchos años, tal vez desde la más temprana infancia.  El deporte que practica es el ámbito por excelencia donde se compara cotidianamente con otros y en donde muchas veces adquiere lugares sobresalientes.
- Concientizar al deportista con la finitud de su carrera,  y que su valía no sólo depende de los éxitos y fracasos deportivos.
- Acompañar al atleta en la labor del duelo que a veces se produce en la edad en que sus coetáneos ingresan a sus estudios universitarios. Puede ser conmovedor para ellos estar transitando una “jubilación”  mientras que sus pares etáreos están en los inicios de una carrera profesional.
- Estimular gradualmente al atleta en conocer otros ámbitos de preferencias además del deportivo, que tome contacto con gustos, hobbies, intereses, inclinaciones que puedan complementarse o no con el deporte que hace.
- Que pueda imaginar un mañana sin ese deporte o vinculado al mismo desde otro lugar (ej.: periodista deportivo, entrenador, preparador físico, kinesiólogo, etc.



Susana Avella - MP 93258
(Así apareció pubicado en Luján Dep en noviembre de 2012)